martes, 15 de septiembre de 2009

De nuevo la impotencia

Y esas lágrimas a punto de asomar a los ojos de Bessonova, como las que asomaron tantas veces a los de Vitrichenko, vergüenza ajena esas puntuaciones y el orgullo de saber que el público lo sabe, sabe que es la reina, sabe que los jueces son injustos y por eso ella se no se llevará la medalla de oro, pero si todo el cariño y apoyo del público, que como siempre silbó al conocer las notas otorgadas. Y sobre todo la despedida con orgullo, con la cabeza bien alta.
Adios Bessonova, reina de la gimnasia, digna heredera de Vitrichenko. Tu última actuación me ha dejado los pelos como escarpias y lágrimas en los ojos, esas que por orgullo no has derramado tu.

No hay comentarios:

Publicar un comentario