martes, 25 de agosto de 2009

El roce hace el cariño...

Y también hace perder medallas.
Cómo le ha pasado a Natalia Rodríguez tras la sanción en los Mundiales de Berlín. Tras haber llegado la primera se ha quedado sin el oro. Y encima la Federación Española de Atletismo no la defiende. Vergonzoso hasta límites insospechados. He visto y revisto el video de la carrera. A mí me parece que es la otra corredora la que al notar que Natalia se acerca, peligrosamente, a arrebatarle su posición, cierra el hueco, y señores, se chocan, trastabilla y cae. Eso pasa cientos de veces en carreras de este estilo en el que los corredores no realizan la carrera por calles separadas como en los 100 o 400mt, y NO PASA NADA, ¿por qué? porqué no caen al suelo. El ver a la otra atleta caerse (y luego hacer el paripé que tardó en levantarse más que mi madre que tiene 72 años) el público se puso en contra de la española. Y el público como en el circo romano fue la ley, ya que empezó a silbar. Natalia, haciendo gala de toda la deportividad posible no celebró su triunfo (que luego le arrebataron) y fue directamente a consolar a la otra corredora, en vano, el público y los jueces habían dictado sentencia y Natalia Rodríguez se quedaba sin el oro.
Señores, es una vergüenza, porque si se tratase de una corredora de otro país, léase, EE.UU., Inglaterra, FRancia o Alemania no se hubieran atrevido a quitarle la medalla, pero somos el culo de Europa.
Y además es un deporte en el que te arriesgas al contacto, si no quieren contacto en las carreras que hagan otra modalidad más corta, y si no, como el psico que defendía a su novía en uno de los partidos de mi liguilla de fútbol "A mi novia ni la toqueis" decía el macarra. Bueno, pues tu novia no debería jugar al futbol, deporte de contacto donde los haya, si no quiere que la toquen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario