Ojala chascara los dedos y la casa ya estuviera, pero si me voy ¿qué será de mi madre? no puedo dejarla sola, y tampoco me puedo permitir estancarme, así que después de todo tengo que estar agradecida a la Aguirre por el retraso, y así de paso, retraso la maldita situación.
Tengo ganas de hacer cosas, de salir por la noche, de quedar con gente, y cuando se plantea la oportunidad, sólo tengo ganas de quedarme en casa.
Estoy contenta y estoy triste.
Soy pura contradicción.
A mi también me suele pasar sentirme así... pero aunque te apetezca quedarte en casa, mejor que salgas, seguro que lo pasarás bien!
ResponderEliminarBesos!
Querida Edurne... Cómo te entiendo!!! Estamos en una edad difícil ancladas entre nuestro eterno complejo de Peter Pan y el inexorable paso del tiempo.
ResponderEliminarNo me gusta hacerme mayor. Pero tengo que crecer y dar rienda suelta a la marisabidilla que vive en mi.
Hay responsabilidades que no son exclusivamente tuyas. Aunque a veces lo parezcan.
Besos